No hay fuerza más poderosa para la transformación empresarial que las tendencias de los consumidores. Constantemente los equipos gerenciales y juntas directivas están analizando cuales son las preferencias de consumo de sus clientes para alinear sus empresas y propuestas de valor a ellas. Si como consumidores comenzamos a preferir las propuestas regenerativas, es decir, propuestas que impactan positivamente una comunidad, que tienen una cadena de valor justa, que logran restaurar ecológicamente los lugares que habitan y en general mejoran activamente el entorno natural y social lograremos que las industrias comiencen a invertir en su transición regenerativa.
Supongamos que un grupo significativo de consumidores prefieren y buscan activamente alimentos regenerativos, esa preferencia de consumo generará que se creen nuevas empresas para atender esa demanda pero también que los jugadores actuales vean posibilidades de diferenciación y rentabilidad en esa tendencia y logren crear unidades de negocio regenerativas o integren estas nuevas prácticas a toda la cadena de valor y comunicación de la empresa.
En nuestra comunidad contamos con un gran ejemplo de una empresa que apuesta a los consumidores que buscan alimentos regenerativos. Ciclo Regenerative Farming ubicada en La Unión Antioquia logra con su modelo de agricultura sin químicos y aditivos aumentar la biodiversidad del suelo y la salud humana.
https://www.instagram.com/cicloregenerativefarming/

En definitiva cada compra que hacemos como consumidores, incentiva un modelo económico. Cada vez que nos preguntamos el origen, la forma de producción y el impacto del producto que compramos aportamos a un mundo más consciente.
Cambiar lo que compras puede cambiar el planeta